Mundo ficciónIniciar sesiónActo IV- Cortejo supremo~
Solo he visto sin mucho seis o siete veces el mar. Pero guardo momentos hermosos y valiosos de todas ellas, tanto que la playa y el mar son mis lugares favoritos. Sin embargo hace muchos años que no piso arena ni veo presencialmente el mar.
Antes, cada vez que deseaba renunciar a Publicaciones Eardwulf o iniciar desde cero me decía a misma que me gustaría hacerlo tocando como primer puerto hacia mi nueva vida el mar. Me sorprende que no lo haya hecho los últimos días de mi vida, estaba segura que ese sería mi deseo incluso si no pudiera pagarlo.
Heme aquí ahora, atrapada en una historia de manera involuntaria pero experimentando mucho de lo que en vida nunca pude hacer. Claro, eso de convertirse en lobo es algo imposible en mi mundo y definitivamente no importa la fuerza de voluntad que se tenga, jamás un ser humano podrá tener poderes de cambia formas. Aun así, esa no es mi mayor preocupación.
Sino el hombre “lobo” extraño frente a mí.
Él quien me ha conocido sin mucho medio año pero que sabe de mí lo que nadie pudo en todos los años que les conocí. Ery Avery, nombre real Terrence Gian Avery, 21 años de edad, un Alfa. Es este hombre y lobo quien acaba de cumplir uno de los anhelos más grandes en mi vida, quien hizo posible que viera el mar sintiendo la suavidad de su arena a mis pies.
Ese mismo cuyo nombre significa tierra bendecida por los dioses, acaba de bendecirme con el paisaje del paraíso. Al mismo tiempo me hace probar el infierno mismo al hacerme una pregunta que acaba por desmoronar todo lo que había creído saber hasta ahora.
“¿No has pensado en quedarte aquí?” Es como si me hubiera echado un balde con agua helada de la cabeza a los pies. Incómodo, aterrador, siento escalofríos cuando caigo en cuenta que mi respuesta comienza a cambiar.
Silivia es precioso, convertirse en lobo es divertido, Hershey es tan agradable e importante para mí como Sarah, no tengo queja alguna salvo por algunos detalles. En realidad vivir dentro de la historia ya no me es una tortura ni mucho menos una penitencia que debo estar pagando en karma por haber hecho algo muy malo en mi vida pasada. Me gusta todo.
Pero este lugar no es mío, tampoco puedo permitirme quedarme. Hershey me dijo lo que vio en sueños y estoy segura que tengo demasiados pendientes por resolver allá. Aunque Silivia es ideal y puedo cumplir algunos de mis sueños más secretos, sé que todo es una ilusión. Un placebo que mantiene tranquilo a mi corazón de manera temporal antes de que colapse. Lo sé porque por un tiempo, unos meses para ser exacta, pude olvidarme de momentos que he deseado siempre ocultar.
Ese recuerdo regresó. Cuando mi mente no está distraída gracias a Ery y las maravillas de Silivia, los dolorosos recuerdos y voces resurgen atormentándome. Me quieren recordar lo que prometí hace tiempo, lo que le debo a todos ellos y la razón por la que…
— Si eso es lo que deseas haré todo lo que pueda para cumplirlo.
Es lo que él me responde después de que le he dado vuelta a su propuesta de quedarme en Silivia y jamás regresar a la realidad. La verdad… será muy difícil irme.
Antes, cuando solo deseaba salir de aquí no había nada que me hiciera dudar un poco sobre el final de la historia. Pero eso fue antes, cuando creí algo diferente del Alfa frente a mí, cuando solo era un repudiable extraño del que pronto me desharía. Ahora…
—Gracias—el solo hablar me sabe amargo en la boca—Es bueno contar con un amigo.
Chiara gruñe en mi interior regañándome por decir esa palabra que no le agrada a Ery ¿Qué espera que diga? Cierto es mi esposo, por un contrato de aliados que tenemos. No es nada mío además de eso, mentiría si solo lo limitara a un amigo pero lo que somos no tiene forma alguna, es una relación ambigua donde nos gustamos por deseo carnal impuesto por un vínculo.
—Es decir, somos más que aliados ¿No es así, Compañero?
El me gusta, somos esposos, es más que un amigo pero mucho menos que un…
—Amigo—Bufa en un tono grave—Cuando me llamas “compañero” lo dices con otro sentido. Eso no es bueno para mí.
Su voz es seca, como si quisiera reprimir las ganas de gritarme o explotar por el enfado. Chiara tampoco está contenta, yo misma me siento demasiado incómoda y no tengo idea de qué puedo decirle para mejorar un poco este ambiente lleno de tensión donde en cualquier momento podrá estallar sobre mí. Lo único que se me ocurre es decir su nombre, no tengo más que pueda salir por mi boca lo cual es un alivio pues Ery ha tomado mi mano. De inmediato restriega su mejilla y cierra los ojos, respira hondo y luego de un breve descanso vuelve a abrirlos, esta vez no hay molestia sino una profundidad que amenaza con llevarme al abismo.
— ¿No puedes ser mía?—Golpea en mí como un poderoso trueno a pesar de decirlo con gran delicadeza y una voz suave.
Creo que mi mano y todo mi cuerpo tiemblan, me lo ha preguntado antes pero nunca me había alterado de esta forma. Lo primero que viene a mi mente es él como lobo mostrándome el mar, la sensación de su pelaje y cómo su rostro sonriente aparecía tomando cada vez mayor forma provocando millones de sensaciones distintas. De nuevo comienzan a desbordarse una tras otra, mis palabras se contradicen con lo que debo decir y lo que deseo responder.
Jamás me había sentido tan insegura en mi vida. Creí saber perfectamente lo que debo elegir y aquello que siempre he deseado desde el momento en que abrí mis ojos encontrándome en Silivia, ya no estoy tan segura de esa respuesta.
Sé que él espera que hable, lo veo en su mirada que no ha dejado de escudriñarme cada vez más intenso, profundo, lleno de deseo y anhelos que no puedo cumplir.
Y eso me aterra.
Me aterra demasiado.
—No respondas todavía.
Su voz es firme pero suena segura y más suave que nunca. Él me tiende su mano y de manera automatizada la tomo con una confianza ciega, me jala hacia arriba, estamos frente a frente. Las descargas como electricidad en forma de pequeñas chispas explotan en cada poro de mi piel mientras mi estómago se contrae entre millones de mariposas revoloteando sin control. Mis ojos ven sus labios también ¿Debería cerrar los ojos? La manera en que me mira es demasiado penetrante.
Luego, como si leyera mi mente, suelta mi mano y salta hacia atrás. Pareciera que esas chispas también le han dado algún toque pues lo hizo demasiado abrupto.
—Tienes razón, Cady—Volteo a verlo en cuanto siento que me perfora con su mirada envolviéndome en un ardor incontenible—Incluso cuando el mar no está en calma es muy hermoso.
Doy unos pasos hacia atrás con una gran confusión que me invade pues el sentido de alerta que suele avisarme del peligro (demasiado tarde) ha comenzado a resonar en mi interior. Al igual que esa noche lluviosa llena de truenos, me siento insegura con la necesidad de interrumpir lo que sea que vaya a hacer o decir antes de que sea imposible mantenerlo bajo llave.
Ery me sonríe, es algo pequeño, suave, cálido. Las páginas que leí en el diario de su abuelo cobran vida frente a mí cuando sus pasos y cada movimiento se vuelven constantes como un ritual.
[Dejé que Gianna viera a mi lobo por primera vez, aquí mismo en el acantilado donde escribo aún vívidas estas memorias de algo que sucedió hace apenas unas pocas horas y que saboreo en cada palabra aunque el resultado no fue el que deseaba---]
Chiara me confirma mi temor cuando afirma con gran emoción.
‘¡Es el baile de cortejo! ¡Qué envidia!’
¡¿Eso es un baile?! ¡Son puros saltos, piruetas, tal vez en un lobo se vea lindo pero en un humano es….!
[Después de equivocarme tantas veces al pretenderla con regalos banales e inútiles finalmente entendí al ver su emoción con algo tan simple y barato como el mar, lo que realmente le puedo ofrecer---]
¡Qué vergüenza! ¡Incluso si hace un baile tan extraño sigue siendo muy atractivo el desgraciado! Pienso en que esa familia de gente hermosa de verdad debió ser bendecida injustamente por los dioses porque sin importar lo que hagan se siguen viendo con una elegancia y porte tal que es imposible creerlos ridículos.
‘En su mayoría los bailes de cortejo de un lobo son para la Diosa Luna, la constante de nuestras patas golpeando y rascando en la tierra representan a la vida y la fertilidad. Es una forma de pedirle a la Diosa por su bendición y tener cachorros saludables pronto…’
Chiara continúa hablando, mis ojos no dejan de encontrarse con los de Ery quien solo separa su vista cuando da vueltas.
‘Pero hay momentos en que estos rituales y saltos solo son para pretender a la hembra o pareja’
[Lo hice, no me detuve hasta que el mensaje de mi devoción y amor eterno llegara a Gianna]
Cuando finalmente Ery ha dejado de moverse, nuestras miradas se han encontrado entre las brasas de algo que me evita pensar en cualquier preocupación o duda que antes tuviera como si la hubiera bloqueado por un momento.
Él me sonríe, Dios, es una sonrisa demasiado bella como para ser buena, de verdad es un hermoso demonio que acaba de atarme a él y lo sabe, está seguro de lo que acaba de remover en mí.
Cuando se acerca a mí no sé si dar un paso atrás o abrazarme a su cuello. Maldición, esto de los vínculos y tener algo de lobo debe estarme afectando, mi interior me alerta del peligro pero me he olvidado de la razón. Él no me deja decidir, toma mi brazo y lo deja colgar en su hombro, rozando en su cuello hasta que reacciono doblando el codo y abrazándolo a mí. Cierro mis ojos, espero a que sus labios se acerquen un poco más…
¡GRAAAAAAAARRR!
Justo antes de que pudiera besarme dos estómagos muy molestos rugen con gran intensidad interrumpiendo ese momento íntimo y dejando un aire vergonzoso.
Ambos permanecemos en silencio sin poder mirarnos hasta que rompemos con el mismo soltando una gran carcajada. Ery admite tener hambre después de todo ese ejercicio y se disculpa por olvidarse de que tuviéramos un desayuno apropiado antes de salir. Niego con la cabeza, yo tampoco me acordé de algo tan básico y necesario como lo que es alimentarse.
***
Sobre una manta, aun riendo, hablando amenamente casi con las estrellas asomándose en el firmamento, entre el sonido de las olas, nuestras voces animadas que no paran de hablar ni cuando tenemos algo de alimento en la boca el ambiente se ha tornado un tanto cálido a pesar de que el aire comienza a soplar con fuerza.
— ¿Milo preparó todo esto? No me digas que le hiciste desvelarse para terminar de prepararlo.
— ¿Qué clase de tirano crees que soy?—toma un bocado—Lo desperté a las tres de la mañana, le dije mis planes y le advertí que se apresurara para que terminara antes de que mi esposa despertara.
¡Claro que eres un tirano! ¡Pobre Milo!
—Me aseguré de que no olvidara poner un gran tarro de miel para ti.
—Con razón esa canasta era tan pesada…—Ery ríe de nuevo haciendome sonreir.
—Incluso el pan lo horneo él, me sorprende que siga caliente después de guardarlo tantas horas.
A mi también me sorprendió. Probablemente para el sistema de transmigración el tiempo transcurra diferente…
— ¿Por qué tenías tanta prisa? Apuesto a que ni siquiera lo habías planeado con anticipación.
—Se me ocurrió en un momento de lucidez—Me responde devorando su pan como si fuera lo más delicioso del mundo, de verdad se estaba muriendo de hambre ese idiota…
Además, dudo mucho que sea lúcido y racional pensar en llevar a alguien de picnic a varias horas de distancia para ir hasta el mar. Ery no es alguien que actúe precipitadamente… bueno, el señor Eardwulf definitivamente era muy estricto con los horarios. Tal vez Ery sea más flexible o algo así.
— ¿Tef gustof mi shorpresha?
Al notar que no logré entenderle traga con gran rapidez y repite su pregunta.
—Quería que nuestra primera cita fuera especial así que pensé en algo que desearas mucho---
Con la solo mención de la palabra “Cita” acompañada de “Primera” sentí un gran nudo en el estómago y la comida incluso se volvió pesada de digerir.
¿Escuché mal?
—Quería que fuera especial y aunque hemos hecho mucho juntos no creo que un juicio sea considerado algo romántico para ser considerado una cita---
¡PFFFFT!
De inmediato escupo el té.
¿Dijo…“Romántico”?
¿Ery, el Alfa…dijo "romántico", "especial" y "cita" en una misma oración?
Debo estarlo alucinando…
¿Esto es una cita? ¿En ese significado? ¿En sentido de NO-VIOS?
¡Oh por Dios! ¡Ery cree que esto es una cita!
—Fue muy difícil mantener la sorpresa porque estabas muy ansiosa por saber mis planes---
Ery continúa hablando sin que me pueda entrar a la cabeza lo que sea que quiera decirme mientras continúo con el debate interno entre Chiara y mis propios pensamientos.
‘¡No lo cree, lo es! ¡¿Acaso no te diste cuenta?! ¡Te estuvo cortejando desde que comenzaron a intentar tener cachorros!’
Uno a uno sus actos se rebobinan en mi cabeza, su comportamiento extraño y demasiado íntimo, los besos en el dorso de mi mano, cada caricia e incluso unas palabras que me dijo al oído mientras estábamos muy distraídos teniendo sexo en el estudio de su madre llenándonos de pintura por todos los actos obscenos que hicimos.
“Creo que deberíamos darle un nombre a esto”
Creí que con “nombre” se refería al nombre para el cachorro que tendremos no a lo que somos en cuanto a “relación” hombre-mujer, mi respuesta fue algo como “Ya veremos después” pues pensé que había agotado las ideas en nombres cuando le di a Shawn el nombre del hijo que nunca podré tener. Ery me respondió con un gruñido y me dio una nalgada, pensé que para castigarme por no todavía no pensar en un nombre adecuado. Chiara ni siquiera dijo algo sobre ese error del que no me había percatado.
‘Si te lo dije, incluso te regañé por ser tan obtusa hacia los sentimientos de los demás y te advertí que no usaras palabras que él considerara ofensivas’
¡Creí que te referías a los insultos que le decía en medio de la acalorada unión!
‘¡Maldecir mientras tienes sexo es ardiente, Cady! ¡Decirle que es tu mejor amigo y aliado no!’
— ¿Estás bien?—Me pregunta él tomándome de la barbilla sin dejar de mirarme con preocupación—Estás temblando ¿Quieres mi camisa?
— ¡No! ¡Por amor de dios no te quites ni una sola prenda!
Mi voz suena alterada y llena de vergüenza ¡Qué estúpida! ¡Ery estuvo aventándome los lobos a cada oportunidad que tuvo! Dios, qué estúpida fui, agradezco el milagro de que mis respuestas coincidieran y no crearan peores mal entendidos.
Pensé que teníamos implícito que nos usaríamos el uno al otro en el sexo, incluso que esto de tener un cachorro es parte de mí deber como aliado.
‘¿Sigues en negativa? ¡Acéptalo de buena vez, Cady! ¡Solo tú quieres obligarte a pensar en lo absurdo! ¡Los amigos no tienen sexo ni mucho menos ese nivel de intimidad!’
— ¿Cadenza?
—So…sobre eso… lo de la sorpresa…
¡Dale vuelta, cambia el tema! ¡Que eso del romance no te confunda!
—Sería mucho más fácil se me dejaras ser lobo y seguirte.
Ery me ve con sorpresa y luego recupera su compostura sonriendo reluciente.
—Apenas estoy comenzando a cortejar a mi esposa, no quiero que alguien más vea a su preciosa forma cuando es lobo descuidadamente—Cuando dice que me está cortejando respingo al sentir una descarga eléctrica en mi espalda como escalofríos que de inmediato trato de quitarme golpeando disimuladamente mi frente con la palma de la mano—Además, quería llevarte en mi lomo como en tu historia.
A la mención de “Estrellas y Zafiros” dejo de golpearme y le veo con incredulidad ¿Cómo conoce esa historia?
—Durante la pesadilla, la vez en que nos contaminamos por acónito. Vi tu primer libro y leí las historias—Me responde tranquilamente.
—Me gustaron todas, pero esa historia fue mi predilecta, dices que no sabes sobre amar pero esa claramente fue una historia de amor.
Todo nerviosismo se ha esfumado dejando un aire frío.
—Esa historia no la escribí yo. Fue una Cadence de 18 años de un tiempo que no recuerdo.
Con mucha pena le admito que por mucho tiempo me sentí como si hubiera robado la historia de alguien más pues aunque fue escrita por mi, es algo que no recuerda y perteneció a alguien más. Incluso lo firmó con un "Para el señor lobo Elegante, tu Candace" Hasta el nombre me sonó demasiado sumiso.
—Entonces escribe para mí una historia de amor, Cadenza.
El silencio es sepulcral. Es como la vez en la oficina de mi editor amenazándome para que escribiera una novela de licántropos solo que esto es peor porque él me lo está pidiendo con una sonrisa ¡Una historia de amor! E¡l género completamente vetado y prohibido en mi vida!
La cadence de 18 años se llevó el secreto de todo lo que sucedió una semana atrás, una semana entera de recuerdos donde tan solo dejó un cuaderno que yo no recordaba haber comprado antes. Estaba lleno de apuntes y aspiraciones repletas de una vida que jamás podré emular. Ese señor elegante debió ser alguien muy especial porque le escribió una historia y dedicatoria como nunca más he podido escribir yo.
—Los autores escribimos de lo que conocemos. Jamás podría escribir algo así porque no conozco esa sensación de amar a alguien como lo hizo quien escribió esa historia. Aunque mi pasado lo hizo, al olvidarme de ello fue como si hubiera vuelto a nacer por tanto nunca me he enamorado...
El silencio es una inmensa tortura que parece eterna, incómoda.
—Eso es perfecto— me dice rompiendo el hielo.
¿Qué tiene de perfecto un escritor que no puede transmitir sentimientos que deberían ser básicos e imperativos?
—Significa que puedo ser el primero. Tu primer amor.
—Significa que jamás lo haré.
—No has podido hacerlo porque nadie te ha cortejado como lo haré yo.
"No… Ery, entiende. No quiero que me cortejes" las palabras que quiero decirle no logran salir de de mi boca. Tampoco necesito que me de regalos o me acompañe a visitar el mar, todo eso es algo que debe reservar para su verdadera pareja.
—Ery… es inútil en todos esos años jamás sentí algo así por un hombre.
—Eso fue porque ningún hombre supo encontrar el cortejo adecuado que hiciera estremecer tu corazón, Cady.
—Puede que ninguno sirva---
—El diario de mi abuelo está repleto de ellos, voy a probar con todos.
¿No es el cortejo prácticamente un medio de seducción? ¿Por qué habría de tener más ese Alfa loco?
—Te equivocas, Cadenza. Los lobos no solo seducimos a nuestra pareja, le hacemos una promesa.
Ah… deja de ser tan necio. El cortejo es solo para tu pareja destinada, es el lazo más grande que existe y nadie puede igualarlo.
—Existe un vínculo mucho más poderoso que el de la pareja destinada—me responde casualmente—La impronta.
¿La qué?
‘Impronta, Cady. Es una unión legendaria’
¿Impronta? ¿Como los pájaros teniendo apego por lo primero que ven al abrir los ojos cuando nacer del huevo?
—La imprimación o impronta es el cortejo más maravilloso y bello que existe—Dice con una gran sonrisa haciendo una pausa con aire siniestro—Aunque también es letal.
¿Letal? ¿Quiere decir peligroso?
—Es algo que un lobo no hace estando consiente, por eso es letal.
¿Qué tiene de bello algo que no hace un lobo a voluntad?
—No es en contra de su voluntad.
¡Claro que lo es!
—No, Cadenza—Me pellizca la mejilla—Es un poco complicado pero en resumen, el lobo no decide hacerlo, simplemente sucede. Tampoco es algo común.
¡Eso es peor! ¡Entonces cuando se apegan lo hacen como poseídos por una fuerza mayor!
—No, es algo que un lobo simplemente siente cuando le encuentra, en el momento que eso sucede su vida se une a quien detona esa impronta.
—Entonces eso es el vínculo de pareja de la diosa.
—Es mucho más grande que eso, Cady. La impronta puede ser muy peligrosa.
¿Y por qué es peligroso?
—Porque si aquello en quien se imprimó no le acepta o muere, el lobo muere.
¡¿Qué?!
¡¿Cómo puede llamarle “bello” a eso?! Básicamente está diciendo que el imprimado o como se llame está obligado a corresponderle y ser su pareja o de lo contrario perecerá…
—No, a diferencia del vínculo de pareja normal, el tipo de “relación” lo determina el que recibe la impronta del lobo—Maldigo y él continúa diciendo barbaridades—Puede ser su pareja si eso es lo que desea, también puede ser como familia o su guardián que le protegerá de por vida. El lobo permanece a su lado hasta que no le necesite más o muera.
Eso suena más como una horrible y aterradora maldición que una unión ideal y hermosa.
—Es algo muy hermoso porque habla de una conexión tan especial que puede trascender incluso a la muerte y el tiempo.
— ¿Qué tan raro es que eso suceda? ¿Conoces a alguien que haya hecho una impronta?
—No—Me dice sonriendo con resignación.
Respiro con alivio, entonces debe ser un mito.
—Existe, pero no sucede a cualquiera. Al menos no creo conocer a alguien que lo haya hecho antes, cuando muere el ser que tiene la impronta, el lobo muere de tristeza y le acompaña a donde sea que haya ido. Ni mi abuelo ni mi padre murieron cuando sus parejas fallecieron, aunque el amor y tristeza fueran inmensos no los mató como lo haría el vínculo de una impronta.
—Menos mal, no quisiera imaginarme lo terrible que debe ser una unión que condene a la gente de esa manera tan cruel.
— ¿Cruel? Para un lobo es un honor tal símbolo de lealtad eterna.
— ¿Tú lo harías?—Pregunto temblando al ver en su mirada la aterradora respuesta.
— ¿Por ti?—Niego con la cabeza interrumpiéndole.
—No, me refiero a si lo harías por Candace, tu pareja…
Ery tuerce la boca y suelta un ligero gruñido. Luego acaricia mi mejilla hasta que decide besar cerca de la comisura de mi labio.
—Candace no me atrae en lo absoluto. Es mi deber como protagonista, por tanto decidí que cuando todo esto termine no le rechazaré aunque jamás podré amarla. Ni siquiera puedo imaginarme una eternidad sin ti.
De manera involuntaria capturo su mano y me aferro a su calor en mi mejilla cerrando los ojos, suspiro de alivio al saber que es algo que no sucede de manera frecuente. Él suelta una pequeña risilla con tono grave y seco.
—Si pensar en lo que resta de mi vida sin ti me es insoportable y un castigo peor que la muerte misma, no estoy seguro de poder soportar una impronta donde me sea imposible seguirte.
—Nunca lo hagas…—Le suplico—Promete que lo impedirás si---
—No puedo prometerte eso, Cady.
¿Por qué no? ¡Lobo tonto! ¡Esa clase de condena no se le puede desear a nadie!
—Porque no se puede detener, Cady. Cuando llega el momento, ese deseo no se puede detener. Si te soy sincero incluso si se pudiera no lo frenaría, es algo tan único, tan especial que lo aceptaría completamente.
—Tonto… Eso no es especial, es una tortura.
—Un vínculo de pareja puede romperse, aunque eso traiga consecuencias y la Diosa les castigue solo basta con rechazarse mutuamente para terminarlo. Una vez roto es muy difícil enmendarlo. Pero la impronta es mucho más potente, no se puede rechazar, el lobo nunca piensa en evitarlo, es irreversible.
Solo con la muerte… Solo hasta que uno de los muera podrá acabar ese martirio.
— ¿No es algo muy hermoso, Cady?
¡NO!
¡No lo es, eso es muy aterrador!
Contengo las ganas de decirle con todas mis fuerzas que su distorsión de belleza es fatal. Ery se ríe leyendo mis pensamientos en las facciones que debe estar mostrando mi rostro pues me ve como si fuera muy interesante lo que hago.
—Aún no te he contado la parte más especial.
¡¿Hay más en esa tortura?!
—En el momento en que el vínculo de la impronta comienza, no solo comparten la misma línea de vida y muerte también su vida entera.
Escucho con horror lo que ese vínculo del mal hace en el pobre lobo y su apego en el lobo, humano o quimera al que se haya unido. En pocas palabras, pueden ver la vida del otro. Desde su nacimiento hasta sus experiencias de vida, sus inseguridades, angustia, lo comparten todo por igual. Dicha y felicidad, tristeza y dolor.
Incluso si están separados pueden sentir al otro como si lo tuvieran al lado. Ery también menciona que algunos rumores dicen que además de eso hay casos que aseguran que, al unirse de esa manera tan inusual, descubren que son amantes de vidas pasadas o que han reencarnado manteniendo la impronta en esa nueva vida.
—Esa parte la considero exagerada, me interesa más la parte sublime en que el lobo puede conocerle tanto como para saber con certeza cuantas cucharadas de miel le gusta poner en su té---
— ¡Eso es serio Ery! ¡No es nada gracioso!
—Por supuesto que es serio. Es el vínculo por excelencia que va más allá de la amistad e incluso del amor mismo.
—Sigo pensando que parece más una maldición de alto calibre—respondo a regañadientes.
La carcajada de Ery resuena incluso a través de las olas que ya he dejado de percibir desde que comenzó a sacarme de mis casillas con esa historia de la impronta.
—No es algo para reírse… No deberían tomar gustosos algo tan… horrible.
—Los lobos no lo creemos así, si tu fueras ese alguien sería la bendición más grande en mi vida.
—No, Ery… Nunca digas algo así.
— ¿Te molestaría que yo te quiera de esa forma?
—Sí, porque nunca querría que te ates a mí perdiendo tu libertad.
—“Libertad”—Se burla—No nos atamos contra nuestra voluntad, Cady. Cuando sucede es un todo un honor, para el lobo es una unión preciosa que le llena de dicha. Por el contrario, envidio mucho a quien tuvo esa fortuna.
Ery se recuesta en el suelo sobre sus brazos y se estira como si fuera una historia muy emocionante y bella. Puedo ver en su sonrisa y la tranquilidad de sus palabras lo capaz que sería de hacerlo si llegara a presentarse el caso.
—Pero—Trago saliva grueso y siento que quiero llorar—Si hicieras eso conmigo… Cuando regrese no nos veremos nunca más, tampoco podrás perseguirme, morirás.
—No moriré, Cadenza. Si no rechazas mi devoción hacia ti, incluso si no vuelvo a verte jamás, podré vivir, me mantendré despierto recordando los momentos en que nos amamos.
Suspiro, tapo mi boca para no decirlo “Espero que esa unión legendaria sea solo un mito” Porque yo tampoco podría vivir sabiendo que es un muerto en vida.
—No sería justo para ti.
—Entonces quédate.
Su voz, cada una de esas palabras son cuchillas que me atraviesan en el alma.
—Ery…No puedo.
—Te gusta Silivia, yo también te gusto, tú también sabes que podrías ser muy feliz aquí---
—Incluso si lo deseara un poquito, Ery—le admito remarcando al hacer lo más diminuto posible esa opción—DEBO regresar, es mi hogar, el lugar donde pertenezco…
—Puedes pertenecer aquí---
— ¡¿Crees que pueden dormir tranquilos cuando ellos ni siquiera saben que estoy aquí?!
—No les debes nada, se lo merecen. Después de que te abandonaron.... No sé por qué todavía te empeñas en regresar, tu propia mejor amiga te dejó de hablar por meses---
—Digamos que tienes razón ¿Quién llevará flores a mi abuela y mi madre? Tengo muchas deudas por pagar, el espacio donde siguen las cenizas de mi abuela requiere pagar una renta mensual de al menos 100 dólares al mes.
El señor Bingley quien fue amable conmigo, ese mismo hombre como una figura paternal que me apoyó incluso pagando una parte de mis estudios. No quiero imaginar lo mucho que debe lamentarse que la última vez que le vi fue cuando me mostró la fotografía de Sarah y Josh felices en las islas maldivas revelando que se había mantenido en contacto con medio mundo excepto conmigo.
Morí creyendo en eso, pero Hershey me dijo lo contrario, en sus sueños Sarah se lamenta por mi muerte sin poder avanzar, quisiera decirle que no es su culpa. Quiero conocer la verdad, la razón por la que no me llamó ni una sola vez en meses.
¿Cómo podría mantener la cordura sabiendo que tengo tanto por enmendar?
Ery permanece en silencio, permite que diga todo lo que llevo en mi pecho incluso las lágrimas que comienzan a correr por mi mejilla. Él se levanta de su reconfortante lugar donde muy a gusto se había acostado solo para limpiar mis lágrimas y abrazarme.
—Te entiendo, Cadenza. Jamás dejaré que seas infeliz... Incluso si no es conmigo…
Lloro en su pecho, su calidez es aún más tortuosa provocando que llore con más fuerza.
—Lo siento, no quería hacerte llorar—Me abraza con más fuerza contra sus firmes pectorales—No tienes que elegirme, prometo conformarme con lo poco que podamos amarnos hasta entonces.
Un potente y sonoro rayo atraviesa en los cielos iluminando a los dos al mismo tiempo que me aparto de su abrazo y con temblor en la boca le pregunto…
— ¿Qué…?
—El tiempo que nos queda podemos ser una pareja de verdad, Cady. Lléname de tantos recuerdos como para atesorarlos a todos hasta el último día de mi vida.
Otro rayo nos ilumina lo suficiente para saber que su rostro no muestra ningún titubeo, lo que dice es completamente en serio.
Al igual que aquellos rayos destellando en el cielo amenazadores, los sentimientos de Ery cada vez más audaces hacen temblar a Cady al percatarse de que ese muro que tanto se ha esforzado en poner para delimitar al peligro de su pequeño lugar seguro, fue derribado por Ery desde el momento en que comenzó a expresarle sus deseos de ser más que amigos.







