Nos subimos a bella y nos dirigimos hacia la zona de bares y restaurantes cerca del barrio universitario. Llegamos al bar y nos sentamos en la barra, la siento un poco incomoda por la ropa que se puso, lo que hace que me tiente a molestarla, diablos, no me pude aguantar.
—Deja de moverte jajaja pareces una monja bajándote las faldas.
—Bruno— ¡la muy pilla me está reprendiendo!
—¿Y para qué te vistes así si no quieres llamar la atención?
—Es una linda tenida.
—Y que lo digas— Lo digo mordiéndome