—Bruno—
Estamos esperando en altar a las novias y los nervios me corroen…
—Deja de moverte como si tuvieras, piojos, ella no se va a arrepentir — me dice el idiota de mi mejor amigo y padrino de bodas.
—Eso es lo que crees tú, idiota. Capaz y Hanna se haya dado cuenta a tiempo de que no eres el indicado.
—¡Ya cállate, Malory! ¿ Por qué accedí a que estés aquí? ¡¿Qué alguien me lo recuerde?!
—¿Será porque MI HERMANO no puede ser padrino de los dos y Jack viene llegando de una misión tan imp