POV de Elliot Vance
El silencio en la suite principal es absoluto, roto solo por la respiración acompasada de Daniela.
Se ha quedado dormida con el rostro hundido en la almohada, su piel aún rosada por el roce de la mía.
Me incorporo con lentitud, sintiendo una extraña pesadez en el pecho que no tiene nada que ver con el cansancio físico.
Salgo al balcón, dejando que el gélido aire de Nueva York azote mi torso desnudo, intentando que el frío entumezca este sentimiento que empieza a desbordar