BRANDON
Lo dejé hablar. No lo voy a negar, la sangre se estaba volviendo lava, de tan solo escuchar la versión de lo que él y Emilia habían vivido aquel verano. Quería matarlo por haber hablado de ella de esa manera, por haberla tenido antes que yo y reclamar su amor como si no le hubiera hecho el amor a mi esposa la noche pasada.
Lo dejé hablar, no porque creyera en sus palabras, o porque me venciera el impacto. Lo dejé hablar porque necesitaba escucharlo hasta el final. Porque un hombre que m