BRANDON
Lo escuchaba hablar y sentía que cada palabra suya era un alfiler oxidado clavándose bajo la piel, porque así se sentía la traición de un supuesto amigo, una persona al que había conocido toda la vida. Bien dicen que nunca se deja de conocer a una persona y hoy me queda claro.
Adam seguía de pie al frente de la sala, proyectando su seguridad con esa sonrisa arrogante, ese tono que usaba cuando quería manipular sin que se notara. Hablaba de Alejandro Corazón Maldonado como si se trat