Angélica pensó que el asombro del compromiso de su hija con un Campbell no podía opacarse por ninguna otra noticia, hasta que escuchó de la boca de Emma que esperaba un hijo. No solo de un hombre que parecía de su edad, sino del mismísimo tío de Noah Campbell.
Sus ojos se abrieron grandes y se quedó en silencio unos segundos, procesando la magnitud de lo que eso significaba, mientras sus iris marrones escaneaban el rostro de su hija buscando cualquier información que estos pudieran agregar. F