Ella sentía a su alrededor la lluvia cayendo sobre su cabeza, e incluso sintiendo las gotas heladas ella no se importó.
Era como si estuviera atrapada en una celda de hielo, sentía el olor del macho mientras la cargaba.
Los movimientos de su cuerpo, firmes.
Sus pasos eran rápidos, y sus manos la sostenían firmemente.
Hace varios minutos, cerró los ojos y sumergió su rostro en su pecho.
Su corazón estaba latiendo lentamente en ese momento, y se sentía paralizada.
No podía todavía creer tod