Alice fijó su mirada en los ojos azules de Asher, su tío y aliado fiel, y se dio cuenta de que sus acciones tendrían un impacto profundo en todos los lobos a su alrededor. El peso de la responsabilidad se asentó sobre sus hombros mientras buscaba una solución que evitara más derramamiento de sangre.
El clamor por venganza resonaba en ambos lados, ecoando en una cacofonía ensordecedora. Los lobos leales al Alfa gruñían amenazadoramente, listos para avanzar contra los rebeldes, incitando una nuev