Antes.
La atmósfera electrizante dominaba el campo de batalla mientras Asher, con los sentidos agudizados, se sumergía en la inminencia del enfrentamiento.
Su cuerpo estaba tenso y cada fibra de su ser parecía vibrar en sintonía con la tensión del momento. Sabía que allí, en ese instante, se encontraba la encrucijada que moldearía su destino y el destino de su manada.
Mientras se acercaba al majestuoso castillo del Alfa Turner, la grandiosidad de la edificación parecía mezclarse con la magnitud