Su corazón latía con fuerza en su pecho, mientras sentía la sangre caliente descender por su hombro.
Frente a ella estaban los cuerpos de los lobos que había matado, y al otro lado estaba James Turner huyendo con su padre.
Alice no podía creer que él hubiera lanzado una flecha de plata contra ella; aunque su lado racional era consciente de que lo había hecho para proteger a su padre, aun así, dolía.
Su corazón ardía en llamas, y no podía creer que él hubiera llegado tan lejos para proteger a su