El sol comenzaba a asomarse en el horizonte, tiñendo el cielo con tonos naranjas y dorados. Agatha estaba de pie junto a la ventana, observando cómo la luz de la mañana llenaba el espacio. Habían pasado varias semanas desde que Rashid fue detenido, pero la tensión seguía en el aire. La red de tráfico internacional seguía activa, y aunque habían logrado algunas victorias, la batalla estaba lejos de terminar.
Samer se acercó a ella, con la mirada fija en el mapa desplegado sobre la mesa. Habían p