La atmósfera en el evento se volvió aún más tensa mientras Agatha y Samer se mantenían al margen, intentando escuchar las conversaciones críticas. Agatha se sintió como una espía en el corazón de un mundo desconocido, donde cada palabra podía ser una pista sobre los oscuros secretos que rodeaban a Al-Fayed.
“Si Al-Fayed está en problemas, deberíamos aprovechar esto,” dijo Agatha, volviendo a centrar su atención en la pareja que había estado murmurando. “Si podemos conseguir pruebas de su incomp