El día después de la reunión con el ministro, Agatha se despertó con una sensación de inquietud. Aunque todo parecía haber salido bien en las negociaciones, había algo en el ambiente que no la dejaba tranquila. Samer había salido temprano a otra reunión, pero antes de irse, había dejado instrucciones claras para que ella no saliera de la mansión sin seguridad adicional.
Agatha, que solía disfrutar de la soledad en algunos momentos, esta vez se sentía atrapada. La mansión se sentía demasiado sil