Agatha caminaba por el amplio pasillo de la mansión, explorando cada rincón mientras intentaba comprender el misterio que rodeaba a Samer. Había algo en él que la desconcertaba profundamente. Su carácter enigmático, sus reacciones medidas y sus miradas siempre cautelosas la llevaban a preguntarse qué ocultaba. Al detenerse frente a una de las puertas cerradas, la curiosidad le ganó. ¿Qué secretos guardaría Samer tras esas paredes?
Sin pensarlo dos veces, giró el pomo y entró. La habitación esta