Al regresar a la ciudad, la paz que habían disfrutado en la casa de campo parecía desvanecerse poco a poco. La rutina y las obligaciones de la vida cotidiana se imponían nuevamente, y con ellas, las presiones y los desafíos de su relación en un entorno lleno de expectativas y miradas ajenas.
La primera prueba llegó tan pronto como Samer y Agatha regresaron al trabajo. Él fue convocado a una serie de reuniones urgentes que parecían interminables. En cada reunión, surgían problemas y temas delica