El sol comenzaba a descender lentamente, tiñendo el cielo con tonos cálidos de naranja y rojo. El aire, algo pesado por la humedad de la tarde, parecía anunciar una tormenta que no llegaba. En la pequeña oficina de Samer, el ambiente era tan tenso como la atmósfera exterior, como si el aire se hubiera cargado de incertidumbre.
Samer miraba fijamente la pantalla de su computadora, analizando los documentos que había recibido hacía apenas unas horas. Los nombres, las fechas, los detalles... todo