La atmósfera en el refugio estaba cargada de tensión. El regreso al lugar tras la confrontación con Omar había dejado a todos emocionalmente exhaustos, pero ninguno estaba dispuesto a bajar la guardia. Samer se mantenía en silencio, sentado junto a la mesa central con los brazos cruzados, su mirada fija en un punto indeterminado. Agatha sabía que su mente estaba a toda marcha, buscando maneras de lidiar con la traición de Omar, si es que podía llamarse así.
Khaled rompió el silencio, su tono se