Samer permanecía inmóvil frente a la pantalla, con los ojos fijos en la imagen de Agatha que había aparecido al final de la transmisión. Aunque su postura transmitía control, su mandíbula apretada y sus puños cerrados revelaban una tormenta interna.
—Khaled, quiero saber quiénes son y cómo lograron esta transmisión —ordenó, su tono grave y autoritario.
—Ya estamos rastreando la señal, pero parece que utilizaron múltiples proxies. No será fácil, pero lo encontraremos —respondió Khaled con calma,