El eco de los pasos resonaba en los largos pasillos de la mansión mientras Agatha caminaba en silencio. La luz de la luna entraba por los enormes ventanales, proyectando sombras alargadas en el mármol del suelo. Había pasado el día anterior explorando la ciudad con Samer, y aunque había disfrutado del mercado y la atmósfera relajada, ahora que estaba sola en su habitación, las dudas volvían a ocupar su mente.
Se detuvo frente a uno de los ventanales, observando cómo el viento jugaba con las hoj