Caine
Llevaba casi veinte minutos en medio de la reunión y no había oído ni una sola palabra.
Ni una sola, porque cada vez que intentaba concentrarme, mi mente me arrastraba de vuelta a ella.
Intenté apartarlo, intenté bloquear los pensamientos, pero cuanto más lo intentaba, más fuerte volvían, y con toda su fuerza. Cerré los ojos al instante, y solo cuando la oscuridad me consumió me di cuenta del grave error que acababa de cometer.
En mi intento de huir de todo lo que era Reina, me había ence