Mauricio vio a Rebeca, quien parecía querer decir algo pero se detuvo. Con tono sereno, preguntó:\N—¿Quieres decir algo?
—Nada, —respondió Rebeca, negando con la cabeza.
En ese momento, sonó el teléfono de Mauricio.
Al ver que Sergio era quien llamaba, deslizó para contestar. Sergio empezó a regañar en cuanto abrió la boca:
—¿Qué estás haciendo, Mauricio? ¿Acaso Vientoluz no es tu territorio?
—¿Qué pasa? —Mauricio preguntó frunciendo el ceño.
—Javier acaba de llamarme. Dijo que Val le llamó, son