Irene soltó una carcajada, clavando su mirada en el rostro de Valeria.—La chica a la que él se encontró en el hospital eras tú, la que le gusta también eres tú, Valeria. Tú lo sabes todo, ¿por qué vienes a fastidiarme? ¿Para qué voy a visitar a un hombre que no me quiere?
Valeria la confrontó con una pregunta punzante.—Si sabías que no le gustabas, ¿por qué le entregaste el violín a Sergio sin pensarlo dos veces a cambio de ese video? ¿Y por qué te enfureciste hasta sentir movimientos en el vien