Elvira temblaba de ira.—¡Valeria, cómo te atreves! ¿No te importa que mi hijo...?
—¿Quieres que tu hija muere, verdad? —Valeria la interrumpió, sacando una pastilla del bolsillo de su traje.
—Val, déjame ayudarte con tu móvil.
Iliana corrió hacia ella, tomando el móvil de las manos de Valeria, y enfocó el video en Irene, facilitando así que Valeria procediera con sus planes. David estaba recostado con pereza en la entrada, levantando una ceja ante la escena.
Excepto por Adrián, pensó que cualqui