Capítulo 7.3: La voz de una reina.
Gracias a aquella demostración honesta de afecto, el ambiente solemne fue rápidamente remplazado por una mezcla de alivio y respeto. Incluso Bruno, quien no había dicho nada, asintió con respeto.
Aprovechando el cambio en el ambiente, Dante decidió alzar la voz.
―Alfa Alastor, majestad ―dijo clavando su mirada primero en Alastor y después en Máximus ―No sé cuál sea el orden de la agenda de esta reunión, sin embargo, quiero informar que he decidido retrasar mi regreso a Luna Azul ―
Ante la decis