Capítulo 4.6: Gracias.
Sin poder evitarlo, Armin soltó una risita ante lo escrito por la joven.
― ¿Eres consciente de que este texto te podría costar un severo castigo? ―
―Sí, pero no importa, al menos estaremos todos juntos ―susurró Anna antes de dirigir su mirada hacia la puerta ― ¿Sí? ―preguntó haciéndole un gesto a Sandrine, quien se apresuró a cubrirla
―Soy yo Anya, Idylla ―dijo la mujer con suavidad ― ¿Puedo entrar? ―
―Sí, pase por favor ―le indicó Anna apretando a Ares, quien también clavó su mirada en la puer