Capítulo 4.2: La familia real.
Ante la aparición del joven, Alastor soltó un suspiro aliviado.
Lucía cansado, sí, pero estaba entero y deseoso por continuar luchando.
Verlo así, de alguna manera, trajo a la memoria de Alastor el día en que él y Chloe habían llegado a su manada. Gael era un poco arisco y sobreprotector con todos aquellos a los que él apreciaba, le alegraba que al menos una cosa hubiese cambiado.
― ¿Papá? ―lo llamó Gael
―Sí, muchacho, vamos a terminar con el circo de ese infeliz ―dijo Alastor antes de clavar s