Sintiéndose aliviado, Alastor soltó un suspiro.
Si ejecutaba su plan y todo salía tal y cómo él esperaba, entonces tendrían una victoria limpia y con las bajas mínimas, aunque no por eso sería una victoria sencilla.
― “¿Cómo está Gael?” ―le preguntó al joven
― “Está mejor, acaba de despertar” ―
― “Excelente” ―dijo Alastor con alivio ― “Escucha Emmet, voy a necesitar…”
Interrumpiendo a Alastor, un fuerte estruendo resonó por todo el bosque de Diana, por lo que, de inmediato, el alfa abrió sus oj