Capítulo 3: Sandrine.
Tras hacerle una reverencia a Keren, la joven criada se apresuró a marcharse por el mismo lugar por el que Nero había desaparecido. Al verlo desayunar junto a otra criada, Sophie se acercó a ellos directamente.
―Buenos días, Nero ―lo saludó Sophie antes de dirigirle una pequeña cabeceada a Anna, quien le devolvió el gesto ―Cuenta ¿qué fue lo que le diste a la princesa? ―preguntó emocionada
―Sabes que no me inmiscuyo en los asuntos de mis amos, me pidieron que le entregara eso a la princesa y es