Capítulo 3.4: Los aliados correctos.
Coreado por los aplausos de los alfas y del propio Arioch, Zeth subió al escenario para colocarse junto a su padre, quien le dio un fugaz abrazo antes de indicarle que diera unos pasos atrás.
―Es bien sabido que ningún licántropo puede aspirar al título de rey si no es hijo legítimo del rey en turno o de alguno de sus descendientes ―continuó Arioch su discurso ―Al ser su hermano, debí ser yo quien ocupara el lugar de Máximus cuando él no pudo más y yo no fui capaz de encontrar a su primogénito