Capítulo 20.3: Premios especiales.
Ante las palabras del hombre, Ares asintió, sin embargo, al colocarse en posición, sus ojos se clavaron en su premio. A sabiendas que no alcanzaría la puntuación, el niño soltó un amargo suspiro antes de lanzar su último dardo, el cual, reventó uno de los globos naranjas.
― ¡Diez puntos! ―
Ante la agridulce victoria, Ares volvió a suspirar.
―Ese debió haber sido uno naranja ―gruñó el niño señalando los restos de un globo amarillo
―Tranquilo hermanito, puedes intentarlo otra vez ―lo animó Anna
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