Capítulo 2.2: Un partido de fútbol.
Sintiéndose avergonzada, Idylla asintió y esperó pacientemente a que la cortina que dividía la cabina de pasajeros con la del conductor, estuviera completamente cerrada.
― ¿Nero lo sabe? ―le preguntó Idylla a Anna cuando una suave música comenzó a sonar en la cabina del conductor
―Claro, él iba conmigo cuando el señor Bemus nos contó la historia ―
―Ay por Selene ―susurró Idylla avergonzada ―Voy a matarlo ―
Al ver como su abuela se cubría el rostro para intentar ocultar que se había sonrojado, A