Capítulo 16.5: Las sospechas de Idylla.
―Deja de hacer eso Anna ―le pidió Zeth a la joven, la cual, jugaba con una pelota antiestrés, lanzándola hacia el techo una y otra vez
― ¿Qué cosa? ―preguntó Anna antes de lanzar la pelota nuevamente
―Eso ―gruñó Zeth irritado
―Lo lamento querido tío, no te molestaría tanto si me dieras algo que hacer ―dijo Anna apretando la pelota con tal fuerza, que no pudo evitar conseguir romperla
―Te dije que esa pelota no iba a funcionar ―dijo Dante riendo al ver la cara de confusión que Anna y Zeth tenían