Capítulo 1.6: Guardianes Sagrados.
Al ver como Ulises guardaba silencio en el acto ante la petición de su novia, Gerard rio y se inclinó ligeramente sobre Ceres para poder susurrarle algo.
Al escucharla reír, Ulises clavó sus ojos en Gerard, quien se llevó un dedo a los labios para indicarle que debía guardar silencio.
Resignado, Ulises no dijo nada y finalmente clavó su mirada en Máximus, quien, en ese momento, revisaba el contenido de una carpeta antes de volver a fijarse en la multitud.
―Una vez aclarada la situación con los