9. Una sombra entre nosotros
El amanecer nos encuentra enredados entre las sábanas. Lena duerme con el rostro hundido en mi cuello, su respiración tranquila, como si anoche no hubiera pasado nada. Como si la sombra de su ex no estuviera entre nosotros.
Pero está ahí.
En la forma en que Lena evitó responder cuando le pregunté qué quería ese cabrón.
En la manera en que su cuerpo se tensó cuando la toqué después de verlo.
En el beso que me dio, que por un segundo se sintió como un adiós.
Me deslizo fuera de la cama con cuidad