18. El renacer de la memoria
El silencio de la habitación se ve interrumpido por un débil murmullo; es como si la vida, tras haber sido suspendida en el abismo del olvido, comenzara a reavivarse poco a poco. El monitor parpadea, marcando lentamente cada latido, y el sonido rítmico de la máquina se funde con mi respiración agitada. Siento que cada segundo pesa como una eternidad, y en mi interior, el miedo se transforma en una mezcla de esperanza y desesperación.
Lena... Lena, mi Lena.
Su rostro, pálido y frágil, ha comen