Yeho asusta a su luna.
El lobo del padre de Derek cayó herido de una pata trasera y aunque no era grave, sí era lo suficiente para dejarlo atrás.
Yeho ocultó su olor, cubrió su rastro con la maestría de un cazador nato y se perdió entre los matorrales, devorando la distancia hacia su destino.
Desde los árboles traseros, oculto entre ramas, observó a Scarlet, sentada en su terraza sencilla, con una manta sobre los hombros y los ojos enrojecidos.
A su lado, estaba Zhanna abrazándola con ternura.
#Mi luna sufre por o