Los celos y lujuria del regente.
Las cosas entre Derek y Scarlet ya no estarían para nada calientes como antes. Scarlet esperó en la habitación y se sentó en una silla que acercó a la ventana. La noche llegó y la conversación con Paola le seguía dando vueltas en la cabeza.
—¿Quieres acompañarme en la ducha? —preguntó Derek, juguetón.
—Ya me bañé mientras te esperaba y tú estabas dirigiendo a tu gente para que castigaran a mi prima.
Derek suspiró. Lo mejor era no buscar problemas con su lunita ahora mismo.
Por otra parte, la ll