La mordida que lo salvó.
Para Lioran, desde el momento en que identificó en Paola a su mate, el mundo se había paralizado. Ignorante de lo que pasaba con Derek y, peor aún, sin muchas esperanzas, se había comunicado por su conexión telepática con Reiden.
#¿Dónde demonios estás? Nuestro Alfa está a las puertas de la muerte y tú desapareces.#
#No desaparecí, estoy siguiendo órdenes de nuestra luna.#
#¿Nuestra luna? Sabes que eso ya no será posible.#
La voz de Reiden se escuchaba abatida.
#Reiden, ¿y si te dijera que creo