Capítulo 48 —Un destello rojo
Narrador:
—¿Quién es usted? —preguntó la mujer, asustada.
Leonardo sonrió con una calma falsa.
—Necesito hablar con usted —dijo—. Es importante.
—No estoy interesada en…
—Sí lo está —la cortó él, y en su tono ya había amenaza—. Porque si no habla conmigo, mañana va a hablar con un juez. O con un fiscal. O con alguien peor.
La mujer palideció.
—¿De qué está hablando?
Leonardo miró al niño, sin disimulo.
—De él.
La mujer apretó al niño contra su pecho.
—Este niño es m