Capítulo 61 —El último monstruo
Narrador:
La sala estaba llena como nunca antes.
No solo de personas, sino de una tensión que parecía haberse acumulado durante años y que ahora exigía salir, romper algo, terminar de una vez. Lucía estaba sentada en la primera fila, con la espalda recta, las manos entrelazadas sobre las piernas. No llevaba joyas. No llevaba maquillaje. No llevaba armaduras.
Llevaba verdad.
Rodrigo estaba a su lado, en silencio. No iba a hablar por ella. No iba a interrumpir. Su