Janette entró en su oficina y cerró la puerta. Apoyó la espalda contra ella, pasándose una mano por el cabello mientras recordaba lo que había ocurrido con Lucaso en el pasillo. No podía creerlo. Solo una palabra y un toque de él hicieron que su cuerpo reaccionara de maneras que no lo había hecho en mucho tiempo. Ni siquiera tuvo que esforzarse para provocarle esa reacción. Y, sin embargo, dormía todas las noches en la misma cama con Liam y no sentía nada.
—Mierda —se cubrió el rostro con la man