Genevieve apartó a Lucas a un lado, bajando la voz hasta un susurro. —¿Es ella quien creo que es? —preguntó, con sorpresa en su tono.
Lucas suspiró. —Sí, mamá. Es Janette.
Genevieve negó con la cabeza. —¡Imposible! Janette no era tan descarada —dijo, recordando la manera en que Janette le había hablado hacía apenas unos segundos.
Años atrás, ella misma había convencido a Lucas de divorciarse de Janette porque no podía tener hijos. En aquel entonces, Janette siempre intentaba ganarse su cariño,