Interés.
Laín llegó a Sky Coffee una hora antes de su turno. Le gustaba hacer un recorrido por el salón para comprobar que las mesas estuvieran limpias y que todo estuviera ordenado. Era como su ritual personal.
—Otra vez llegas temprano, Li.
Laín volteó hacia la voz de su compañero y esbozó una sonrisa.
—Hola, Jacob —saludó, acercándose a la barra—. Lo sé, pero ya sabes cómo soy. Además, quiero que me sigas enseñando cómo se utiliza la máquina de café.
Después de los malos entendidos, habían hecho bo