Capítulo 14. La espera y un rostro familiar
RANDALL
El Director General, con un rostro que denotaba preocupación, se acercó a mi madre y a mí en la sala de espera VIP.
—Señora Harrington, señor Harrington —dijo con voz grave, aunque intentando transmitir algo de calma—. Lamento profundamente la falta de información hasta este momento. Comprendo su angustia. Lo único que supimos inicialmente es que el señor Charles Harrington estaba siendo atendido de urgencia por un posible infarto de miocardio. Sé que la espera ha sido terrible, y les p