Capítulo 13. La Urgencia de Randall
RANDALL
El aire frío y húmedo de Heathrow me abofeteó al salir del avión, un golpe helado que apenas sentí en comparación con el nudo de terror y culpa que me atenazaba la garganta. Cinco años. Cinco putos años desde la última vez que pisé Londres. Demasiado tiempo. Una eternidad que ahora pesaba sobre mí, ahogando cualquier atisbo de la jodida nostalgia que se suponía debía sentir al volver a casa. No estaba aquí por negocios, ni por la mierda de la expansión de la empresa. Estaba aquí por la