154. Esto no es lo que parece.
Victor. Otro jugador en este tablero del que acabo de enterarme, pero al que parece que Vicente ha estado esperando. Observo a este nuevo hombre con cuidado, buscando cualquier indicio de lo que pueda ser su siguiente movimiento. Porque lo sé. Este no es alguien cualquiera.
Victor ríe, un sonido bajo y áspero que no hace nada para aliviar la tensión. Sus ojos se clavan en mí, y siento un escalofrío que me recorre la espalda.
—Siempre tan impaciente, Vicente, —murmura, sacudiendo la cabeza con u