153. Pero tampoco lo evita.
La palabra "juntos" resuena en mi mente, pero esta vez tiene un peso diferente. Ya no es solo una estrategia, no es solo un medio para un fin. Es una promesa, una que ambos sabemos que no podemos romper.
—¿Y qué pasa si perdemos? —susurro, mis ojos buscando los suyos, queriendo respuestas que él no puede darme.
—No vamos a perder. —Su voz es firme, pero sus ojos traicionan una sombra de duda. Esa duda es lo que lo humaniza, lo que me hace darme cuenta de que, por mucho que intente controlarlo t