110. Te ves... mortal.
A la mañana siguiente, me despierto temprano. La luz del sol apenas se filtra por las cortinas cuando me visto, preparando mentalmente el encuentro con Dmitri. Hoy será decisivo. Mientras me miro en el espejo, ajusto mi maquillaje, eligiendo cuidadosamente cada detalle. Una vez más, mi apariencia será mi mejor defensa.
Al llegar al lugar acordado, un café discreto en el centro de la ciudad, lo encuentro esperándome en una mesa apartada. Dmitri siempre ha sido más sutil que Vicente. Menos llamat