100. Vicente odia perder el control.
Tengo que moverme rápido. No puedo dejar que me acorrale. Pienso en lo que viene a continuación, en cómo la Reina podría reaccionar si sabe que Vicente se adelanta a nuestra jugada. Podría perder interés en mí y entregarme. Eso no me conviene.
Me visto rápido, con ropa que pueda pasar desapercibida, un suéter sencillo y jeans. Ya no es momento de usar la seducción como arma; esto requiere discreción. El plan es simple: hablar con Vicente antes de que haga algo impulsivo y termine poniendo fin a